La playa de Peñarrubia es una estrecha franja de grava y arena, rodeada de altos acantilados con una importante riqueza fósil. Su acceso no es fácil y puede ser peligroso debido a la posibilidad de desprendimientos, lo que en ocasiones provoca su cierre.
Tiene una afluencia variable, es frecuentada por nudistas. Es una playa perfecta para la práctica de deportes acuáticos como la pesca submarina, el buceo, el surf, el windsurf, el longboard o el paddlesurf. Además, sus alrededores son perfectos para el senderismo.