Fata Morgana

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Fata Morgana

El fenómeno “Fata Morgana” 

 

Fata Morgana

 

El fenómeno de la ‘fata morgana’ ha alimentado la mitología y las leyendas marítimas en el pasado, cuando no se conocía su fundamento científico. Antiguamente marineros y navegantes sentían pánico cuando veían estas imágenes en alta mar, pues las atribuían a maldiciones o hechizos. Objetos que se encuentran en el horizonte como, por ejemplo, islas, acantilados, barcos, ciudades que flotan en el mar o témpanos de hielo, adquieren una apariencia alargada y elevada, similar a «castillos de cuentos de hadas».

 

La denominación ‘fata morgana’ procede del latín y significa hada Morgana que según la leyenda artúrica era la hermana del legendario Rey Arturo. 

 

Su nombre era  Morgan Le Fay   cuyo nombre se dice que podría venir de mori-gena, que significa Nacida del Mar. Y el título de «El Hada» proviene del francés «La Fée”, según las leyendas, ella se ganó ese título al ir a estudiar a un convento; debido a sus proezas mágicas todas las estudiantes del convento la asociaron con un hada, y de allí el nombre Morgan Le Fay o El Hada Morgana. Por más raro que parezca ella aceptó ese título como apellido, ya que en varios textos se le llama así o responde a ese nombre.

 

Según la leyenda era un hada cambiante,  una mujer fatal que atrapa a los hombres gracias a sus irresistibles encantos y a sus continuas metamorfosis

 

Técnicamente es un espejismo o ilusión óptica que se debe a una inversión de temperatura, aquí os dejamos una pequeña explicación: 

 

“En condiciones normales, la densidad del aire disminuye con la altura, siendo mayor junto a la superficie terrestre que en los niveles superiores de atmósfera. Sin embargo, es relativamente habitual que el aire que tengamos pegado junto al suelo se caliente mucho o, por el contrario, que se enfríe bastante con respecto al aire que descansa sobre él, situado en un nivel inmediatamente superior. En tales casos, se producen espejismos inferiores o superiores, siendo estos últimos los que llamamos fata Morgana. Los inferiores serían los que dan lugar en verano a esos “charcos” que parecen surgir en la lejanía sobre el recalentado asfalto de las carreteras.”

 

¡Si estáis en la playa y con suerte podéis observar un hermoso castillo flotante, recordad que es un espejismo!

 

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